Con permiso dejado de antemano
El jardinero de los martes, la empleada, el técnico. El residente lo deja desde su chat y recibe un código de entrada y un pase con QR para reenviárselo al visitante. Llega, lo enseña, pasa.
Quién entra, quién sale, quién lo autorizó. El residente deja el permiso desde su chat, el visitante llega con su código, y la garita lo ve todo en una pantalla.
El residente ya tiene WhatsApp. El visitante también. Eso es todo lo que hace falta del lado de las personas.
El jardinero de los martes, la empleada, el técnico. El residente lo deja desde su chat y recibe un código de entrada y un pase con QR para reenviárselo al visitante. Llega, lo enseña, pasa.
Llega alguien que nadie esperaba. El sistema le escribe al residente con dos botones —Autorizo y No autorizo— y él decide desde donde esté. Si nadie contesta en 5 minutos, no entra.
Antes de llegar manda un mensaje al número de la comunidad diciendo a qué casa va. Cuando llega, el guardia ya lo tiene en pantalla y no hay nada que teclear con la persona delante.
El guardia no llena un formulario: arrastra una tarjeta de una columna a la siguiente.
El número es del puesto, no del guardia: el turno rota y el historial se queda.
Cuando pasa algo y hay que mirar quién entró, una fila que nadie verificó no puede leerse igual que una que un guardia confirmó con el documento en la mano. Por eso cada una lleva su marca.
La foto de la cédula se lee y se borra en el acto. El registro de quién entró se queda —la comunidad lo necesita—, pero la imagen del documento de un tercero, no. Ley 81 de 2019.
A cada unidad se le pregunta por sus propios contactos —el inquilino que vive ahí, el cuidador, el hijo que sí contesta—, no por el celular de cobro del padrón. Se les escribe a todos a la vez y vale el primero que conteste.
La lista de vetados avisa al guardia; nunca decide ni cierra una puerta. Y un veto sin razón escrita no se puede crear.
Nada se aplica solo: confirma una persona.
Escríbenos y te lo mostramos funcionando con los datos de tu comunidad.
¿Se lo tienes que enseñar a la junta, al administrador, al vecino que decide? Mándalo por WhatsApp. El video se entiende sin sonido y sin que nadie explique nada; el PDF se abre en una reunión, sin depender de que haya señal.